Busco palabras para describir nuestra coincidencia,
pero a veces son escasas, indescriptibles, imperfectas.
Porque todo fue sencillo, instantáneo.
Porque fue fugaz y será eterno,
porque a veces me equivoco, pero contigo seguro que acierto.
Fuiste la casualidad más inesperada.
La canción cuando hay rabia,
el abrazo cuando hay lágrimas,
las miradas a hurtadillas,
el escalofrío tras los besos (y no tan beso),
el miedo a arriesgarse,
a no ser tan bueno.
La serenidad en tu mirada.
Eres lo prohibido, lo que no quieren que pruebe,
a lo que me arriesgaré sin precedentes.
Y pongo la mano en el fuego asegurando que serás más,
porque has llegado calmando mi vida como el más bonito silencio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario